por Emma Sánchez » 25 Ago 2010, 03:56
Hola Alberto:
La nuestra (de mis perros y mía) es una historia bastante larga que trataré de resumir sin omitir, por supuesto, los detalles que considero importantes.
Hace 8 años mis abuelos compraron un cachorro sólo por la manía de tener una mascota porque lo cierto es que son personas que no conocen mucho sobre animales y por lo general restringen las necesidades de sus animalitos hasta donde a ellos les parece cómodo. Al principio asumimos que el perrito era una mezcla pero una mezcla muy agraciada y todos nos encariñamos con él pero la crianza y su mantenimiento era reponsabilidad exclusivamente de ellos por lo que el perro mientras era cachorro fue muy consentido pero cuando ya estaba más grande y había pasado el furor del estrene, repentinamente, le cambiaron las reglas del juego: ya no podía dormir cerca a ellos sino en el patio y como nunca se había educado para sus necesidades, terminaba castigado afuera por "cochino".
Desafortunadamente el perro vivió de esa forma por 3 años, rara vez se relacionaba con personas ajenas a la familia y cuando llegaban visitas a la casa se ponía agresivo, adicionalmente mis abuelos habían designado la terraza de la casa como "el lugar para las necesidades del perro", el pobre había entendido eso solito y así pues, ellos se evitaban la molestia de los paseos diarios entonces el mundo social de Pitufo (ese es el nombre de mi perro) se reducía exclusivamente a los familiares. Después de éstos 3 años mis abuelos se mudaron a un apartamento y nuevamente, su comodidad era lo principal, así que decidieron deshacerse de él. Yo vivo en un apartamento con mi mamá y mi hermano en una ciudad a dos horas de la ciudad en la que viven ellos, los tres tenemos ocupaciones diarias (el trabajo, la universidad, etc.) a diferencia de mis abuelos que son dos personas jubiladas y en muy buenas condiciones físicas pero entendimos que esa era su forma de pensar y los apoyamos pero no queríamos que Pitufo saliera de nuestras vidas por lo que decidimos traerlo con nosotros y ha vivído aquí en mi casa desde hace 4 años. Hay cosas que conseguimos corregir: ahora sólo come alimento concentrado, es un poco menos agresivo con las personas que llegan a la casa, finalmente aprendió a "usar el WC adecuado" y por la edad y su estilo de vida es en general un perro tranquilo que depende mucho de la compañía humana, sobre todo la de mi hermano. Inclusive descubrimos que es una variación de una raza brasilera denominada Petit Brabaçon!
Digamos que teníamos una dinámica relativamente funcional pero hace 4 días ocurrió algo: mi hermano encontró un cachorrito abandonado y decidió traerlo a la casa, después de la revisión del veterinario él y yo empezamos a contemplar la idea de conservarlo pero mi mamá no es amante de los perros e insistió en que el apartamento no es lo suficientemente grande como para querdarnos con él especialmente porque el vet. nos dice que el cachorro parece un pittbull. Todavía no estamos seguros de qué vamos a hacer pero mi hermano está muy entusiasmado con el perro y quiere conservarlo, yo también estoy encantada con el cachorro pero me preocupa muchísimo que el comportamiento de Pitufo nos traiga problemas más adelante cuando el perro lo supere en tamaño, además no sabemos si debemos hacerlos compartir juguetes o el cuarto que designamos para ellos, no sabemos como corregir a Pitufo cuando le gruñe a Paco (nombre provisional del cachorro), no sabemos si podemos dejarlos solos por momentos en la casa pero lo más grave es que ya hemos tenido que intervenir entre los dos porque cuando Paco se acerca a Pitufo a juguetear con el, éste sin advertencia alguna se le lanza encima. Hasta ahora no ha ocurrido ningún incidente si quiera considerable pero no queremos esperar a que ocurra para buscar ayuda. Así que quisiera saber cuál es tu opinión al respecto y cuáles son tus consejos para ayudar a mis mascotas. Gracias.