Tengo un mestizo de 10 años, Nit. Cuando vivía con mis padres el perro tenía su caseta en el jardín y vivía la mar de feliz. Cuando me independicé, el perro se vino conmigo, y le puse una caseta en el jardín, pero por el día, poco a poco le dejaba entrar en casa. Se acostumbró a no hacer pipí dentro, a no subirse al sofá ni a las camas, ni me pisaba las alfombras! Eso sí, por la noche lo sacábamos a dormir a la caseta.
En verano no había problemas, pero llegado el otoño, las primeras lluvias y el frío, el perro se acostumbró a que, cuando le llamábamos para que fuera a su casa, le costaba más salir, y fue aprendiendo a hacerse el enfermo, a uy! no me saqueis que me estoy poniendo malo! cómo? empezaba a sorberse los mocos junto a un ronquido de tos seca... oye, pero era automático! todo el día genial, y era llamarlo para darle las buenas noches... y hacerse el enfermo... nos hacía tanta gracia verlo inmóvil sorbiéndose los mocos que no tenía y haciendo como que tosía, que al final nos conquistó, y ha conseguido dormir dentro de casa en su cestita.
Pero le dejamos porque se porta genial: no ladra, no se hace ni pipi ni caca, no ensucia,... como si no tuviéramos perro!
¿Cómo pueden llegar a ser tan inteligentes?

