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La mejor terapia para las enfermedades mentales: los perros

Ni la familia ni los amigos más cercanos pueden ayudar a una persona con problemas mentales como lo hace un perro. Así lo confirma un estudio realizado por la Universidad de Manchester.

El estudio consistió en preguntar a 54 personas que padecían una enfermedad mental grave que escribieran en tres círculos los nombres de las personas o animales que consideraban más importantes en su vida, siendo el centro de esa confluencia entre los tres círculos la persona o animal más fundamental en su vida.

El 60% de los pacientes escribieron el nombre de su perro en el centro de los tres círculos. ¡El 60 por ciento! Al preguntarles el por qué, las respuestas más comunes estaban relacionadas con que los perros no juzgaban, porque eran los únicos que podían ejercer un equilibrio en su estado emocional y porque les aportaba seguridad y paz.

El respaldo incondicional de los perros, la compañía constante y el amor sin condiciones suponen para los enfermos mentales una terapia de autocontrol de sus emociones extraordinaria, por lo que los médicos cada vez están más convencidos de introducir los perros como elemento fundamental en las vidas de estos pacientes dentro de sus instituciones pero también fuera de las mismas, siempre en el entorno del paciente que sufre de enfermedades mentales tan comunes como la ansiedad, las fobias, la esquizofrenia, las conductas obsesivo-compulsivas, etc.

Ni los fármacos ni las terapias que hasta ahora se habían realizado tienen tanta efectividad como las realizadas con animales. Y es que un perro hace que estos enfermos consigan olvidar por momentos muchos de los síntomas que les atormentan.

¿Hay medicina más natural que la compañía de un perro? Si las instituciones sanitarias se volcaran en programas con perros de terapia, no solo ayudaríamos a pacientes enfermos a mejorar su estado emocional, sino que lograríamos la adopción de muchísimos perros que esperan con ansias poder volcar su amor en las personas y no morir en soledad entre cuatro paredes.

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