La importancia de cepillar a tu perro

Las sesiones regulares de aseo representan algo más que mantener limpio y aseado a tu perro. Lo fundamental en esta acción es el vínculo que se crea entre el propietario y el perro.

A la gran mayoría de los perros les encanta ser cepillados y peinados. Según la raza y el tipo de pelo del perro, habrá que cepillarlo más o menos veces por semana, pero si tienes un perro de pelo corto que no necesita ser cepillado tan a menudo, no lo tengas en cuenta, porque es en el cepillado donde más se fortalece el vínculo entre el perro y tú.

Las razas de pelo corto pueden cepillarse de dos a tres veces por semana. Hazte con un cepillo de cerdas blandas o medias, un guante de aseo para rascar y un peine de púas finas.

Las razas de pelo medio, lanudo o rizado deben ser cepillados más a menudo. Para ello, necesitarás un cepillo de púas de alambre y un peine de púas anchas.

Las razas de pelo largo necesitan un cepillado diario. Necesitarás un cepillo de cerdas blandas y un peine de púas anchas. Si tu perro tiende a los enredos, prueba con poner un poquito de lubrificante sobre la maraña de pelo y cepilla suavemente mientras se desenreda. También venden cepillos especiales para las marañas de pelo.

Hay cierto tipo de razas, como los Terrier, que necesitan un buen corte de pelo periódicamente, con el objetivo de eliminar el pelo muerto y darles un aspecto más arreglado.

Durante el cepillado, no olvides observar si hay presencia de parásitos como pulgas o garrapatas, o algo que pueda llamarte la atención como dermatitis, alergias o verrugas sospechosas, con tal de ponerle solución lo antes posible.

Mi consejo para las sesiones de cepillado es el siguiente: intenta realizar estas sesiones sobre una mesa. Además de ser más cómodo para ti, el perro asociará subirse a una mesa con algo agradable como el cepillado, de forma que el día que le toque revisión veterinaria, el perro no lo asociará con algo “malo”.

¡Comparte!

11 Comentarios

  • Mi perro no se deja cepillar, cada vez que lo intento hace escándalo, muerde, arranca, se pone inquieto. He probado subiéndolo a una mesa y en el suelo, entregándole juguetes, premios, diciéndole no a cada acto indisciplinado pero nada, no hay caso. Algún tip??

Deja un comentario