ACTUALIZADO EN OCTUBRE DE 2026
“Mi perro come caca. ¿Es normal? ¿Está enfermo? ¿Cómo hago para que deje de hacerlo?”
La coprofagia (el consumo de heces propias, de otros animales o de personas) es una de las consultas más frecuentes en veterinaria y educación canina. Aunque resulta desagradable para nosotros, en la mayoría de los casos no es peligrosa ni indica un problema grave.
Eso sí: conviene entender por qué ocurre y cómo abordarla correctamente.
En este artículo te explico qué es la coprofagia en perros, cuáles son sus causas reales y qué puedes hacer para que tu perro deje de comerse sus heces (o las de otros animales o personas).
Qué es la coprofagia en perros
La coprofagia es el término técnico que describe la conducta de ingerir excrementos.
En perros se clasifica en tres tipos:
- Autocoprofagia: el perro se come sus propias heces.
- Coprofagia intraespecífica: ingiere heces de otros perros.
- Coprofagia interespecífica: consume heces de otras especies (muy frecuente con heces de gato).
Aunque pueda parecer raro, diversos estudios estiman que alrededor del 16 % de los perros practican coprofagia de forma frecuente, y hasta un 20–25 % lo han hecho en algún momento de su vida. Es más común en cachorros y en hogares con varios perros.
¿Por qué mi perro come caca?
En la mayoría de los casos, la coprofagia no es un problema médico, sino conductual.
Aun así, es importante diferenciar ambas posibilidades.
Causas médicas (menos frecuentes, pero importantes)
Antes de asumir que es una costumbre, conviene descartar problemas de salud.
Algunas causas médicas pueden incluir:
- Insuficiencia pancreática exocrina
- Síndrome de mala absorción
- Parásitos intestinales
- Pancreatitis
- Dietas muy pobres en nutrientes
Cuando existe una causa médica, suelen aparecer otros síntomas como diarrea persistente, pérdida de peso, aumento del apetito o heces voluminosas y grasientas.
Si observas estos signos, acude al veterinario.
Causas conductuales (las más comunes)
Refuerzo accidental
Si cada vez que tu perro se acerca a las heces gritas o corres hacia él, puede interpretar tu reacción como atención. Aunque sea negativa, sigue siendo atención.
Aburrimiento y falta de estimulación
Perros con poca actividad física o mental pueden desarrollar conductas repetitivas, incluida la coprofagia.
En estos casos es fundamental aumentar ejercicio, juegos de olfato y enriquecimiento ambiental. Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre ansiedad por separación en perros, donde explicamos cómo el estrés influye en este tipo de comportamientos.
Imitación y aprendizaje
Algunos perros observan a otros hacerlo y lo aprenden. También puede ocurrir que asocien la recogida de heces por parte del tutor como una conducta interesante.
Conducta maternal
Las perras recién paridas ingieren las heces de sus cachorros para mantener limpio el nido. Es una conducta completamente normal en ese contexto.
Atracción por el sabor
Especialmente frecuente con heces de gato. Contienen restos de proteína poco digerida que pueden resultar atractivos para el perro.
Es importante impedir el acceso a la bandeja sanitaria.
Coprofagia en cachorros: ¿por qué mi cachorro se come su caca?
Si has descubierto a tu cachorro comiéndose sus propias heces, probablemente te hayas llevado un buen susto. Y puede que incluso hayas pensado: «Con lo que me gasto en su comida, ¿de verdad prefiere comerse eso?».
Aunque a nosotros nos resulte desagradable, la coprofagia en cachorros es una conducta relativamente frecuente y no significa necesariamente que exista un problema de salud.
Durante sus primeros meses, los perros descubren el mundo principalmente a través del olfato y la boca. Todo despierta su curiosidad, incluidas sus propias deposiciones.
¿Por qué los cachorros comen caca?
Además de esa curiosidad natural, pueden intervenir otros factores:
- Aprendizaje accidental: si el cachorro descubre que ingerir heces le resulta interesante, puede repetir la conducta.
- Acceso frecuente a sus deposiciones: cuanto más tiempo permanezcan a su alcance, más oportunidades tendrá de desarrollar el hábito.
- Reacciones del propietario: perseguirlo o gritar cuando se acerca a las heces puede convertir la situación en un juego involuntario.
También pueden intervenir factores médicos o alimentarios, especialmente cuando existen otros síntomas digestivos. Por eso es importante observar el estado general del cachorro.
¿Cómo evitar que mi cachorro se coma su caca?
Además de las recomendaciones generales que encontrarás más adelante, hay una estrategia especialmente útil durante esta etapa: enseñarle a alejarse de sus deposiciones inmediatamente después de hacer sus necesidades.
Cuando termine, llámalo con alegría y ofrécele una recompensa. Así aprenderá que acudir a ti resulta mucho más interesante que investigar lo que ac
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¿Es peligrosa la coprofagia?
En muchos casos, no representa un problema grave.
Sin embargo, puede implicar riesgos como:
- Parásitos intestinales (Giardia, lombrices, coccidios)
- Bacterias como Salmonella
- Virus transmitidos por vía fecal-oral como la parvovirosis o la hepatitis infecciosa canina
Si tu perro consume heces de animales desconocidos o silvestres, el riesgo aumenta.
Mantener al día la desparasitación es esencial. Puedes ampliar información en nuestros artículos sobre parvovirosis en perros y hepatitis canina.
Un caso real: cuando la coprofagia se convierte en una urgencia veterinaria
Aunque muchas veces la coprofagia no tiene consecuencias graves, no siempre es así.
Una persona cercana vivió una situación que demuestra por qué no debemos subestimar este comportamiento.
Su perra adulta tenía la costumbre ocasional de ingerir heces durante los paseos. En una salida por el bosque, pensó que no había ningún riesgo especial. La perra encontró lo que parecía una deposición humana y la ingirió rápidamente antes de poder intervenir.
Horas después comenzaron los síntomas:
- Inquietud extrema
- Temblores
- Pupilas dilatadas
- Taquicardia
- Desorientación
Fue necesario acudir de urgencia al veterinario, donde confirmaron una intoxicación compatible con consumo indirecto de cocaína. La hez pertenecía a una persona que había consumido esta sustancia.
La perra necesitó ingreso hospitalario y tratamiento de soporte hasta que eliminó la droga de su organismo.
Afortunadamente, se recuperó. Pero la experiencia fue angustiosa.
Este tipo de situaciones no son habituales, pero sí posibles. La cocaína, anfetaminas, cannabis y otras sustancias pueden eliminarse parcialmente por vía fecal. Si un perro ingiere esas heces, puede intoxicarse.
Por eso es importante entender que la coprofagia no es solo un problema “desagradable”. En determinados entornos (zonas urbanas, parques, bosques frecuentados por personas) puede convertirse en un riesgo real.
Cómo evitar que tu perro coma caca
No existe una solución mágica, pero sí estrategias eficaces.
1. Descarta causas médicas
Antes de aplicar técnicas conductuales, asegúrate de que tu perro está sano.
2. Recoge las heces inmediatamente
La prevención es la herramienta más eficaz. Recoge las heces en cuanto las haga, sin dramatizar ni convertirlo en un espectáculo.
3. Trabaja la orden “Déjalo”
Entrena una orden clara y positiva. Cuando se acerque a las heces, di “Déjalo” y en cuanto se aleje prémialo con algo más interesante.
El refuerzo positivo es mucho más eficaz que el castigo.
4. Aumenta la estimulación física y mental
Muchos casos mejoran cuando el perro hace más ejercicio, tiene juegos de olfato, recibe enriquecimiento ambiental y aprende nuevas habilidades.
5. Controla el acceso a heces de gato
Coloca la bandeja en un lugar inaccesible o utiliza barreras físicas.
6. Suplementos y remedios
Existen productos comerciales que alteran el sabor de las heces, aunque la evidencia científica sobre su eficacia es limitada.
Algunos tutores prueban piña, calabaza o enzimas digestivas. En algunos casos ayudan, en otros no. No deben ser la primera estrategia.
7. ¿Bozal?
Solo en casos extremos y de forma temporal. Debe ser un bozal de cesta que permita jadear y beber agua. Nunca como castigo.
Tabla: Mi perro come caca – causas y qué hacer
| Causa | Frecuencia | Señales asociadas | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Conducta exploratoria (cachorros) | Muy común | Edad temprana, curiosidad | Supervisión y paciencia |
| Aburrimiento o falta de estimulación | Muy común | Conductas repetitivas | Más ejercicio y juegos mentales |
| Búsqueda de atención | Frecuente | Ocurre cuando el tutor reacciona | Ignorar conducta y reforzar alternativa |
| Imitación de otros perros | Ocasional | Vive con otros perros coprófagos | Separar y reforzar orden “Déjalo” |
| Atracción por heces de gato | Muy frecuente | Interés por bandeja felina | Impedir acceso físico |
| Problemas digestivos | Poco frecuente | Diarrea, pérdida de peso | Visita veterinaria |
| Parásitos | Poco frecuente | Picor anal, heces blandas | Desparasitación |
Preguntas frecuentes sobre coprofagia en perros
Sí, es relativamente frecuente, especialmente en cachorros. En la mayoría de los casos no indica un problema grave.
No necesariamente. Aunque puede ocurrir en casos de mala absorción, la mayoría de las veces es una conducta aprendida o relacionada con el entorno.
Puede implicar riesgo de parásitos, bacterias o virus si consume heces de animales desconocidos. Mantener la desparasitación al día es fundamental.
Algunos tutores observan mejoras, pero la evidencia científica es limitada. No debe ser la única estrategia.
No. El castigo puede reforzar la conducta o aumentar el estrés. El refuerzo positivo es más eficaz.
Solo en casos puntuales y de forma temporal. Debe ser un bozal de cesta y nunca usarse como castigo.
Conclusión
La coprofagia en perros es más frecuente de lo que parece y, en la mayoría de los casos, no indica un problema grave.
La clave está en descartar causas médicas, prevenir el acceso, reforzar conductas alternativas y actuar con calma y coherencia.
Con paciencia y constancia, la mayoría de los perros dejan de hacerlo o reducen significativamente esta conducta.
Fuentes
VCA Animal Hospitals — Coprofagia en cachorros
Merck Veterinary Manual — Problemas de comportamiento canino.
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Tengo dos boxer, hembra y macho (mama e hijo), la madre cuando pequeña se comio la caca la reprendi y no lo volvio a hacer, pero ahora despues hace aprox, 6 meses se come la caca pero de su hijo, nacido en oct 16, , la reprendi, y su hijo al siguiente dia, lo encontré llevandole a su casa la caca a la madre para q se la comiera, y los reprendi a los dos, estoy desesperada pues lo sigue haciendo, hemos hecho de todo para q lo deje de hacer, pero lo sigue haciendo.
Tengo 2 shitzu que no son familia entre sí, el macho 8 meses la hembra 6 y de un mes a la fecha se comen el excremento de la hembra, solo el de ella, el de el no lo tocan, lo hacen los 2 pero en especial la perra, solo se lo comen recién hecho por que de otra forma no lo tocan, el problema es que me es imposible estar cuidando a que hora hacen por que la vdd defecan todo el día, lo he intentado todo reprender los, cambie de croquetas, se las dejo ahora todo el dia cuando antes solo le.daba 2 veces por dia, hasta les guiso! Y aún así en cuanto la perra defeca se pelean por el excremento y yo tengo 2 hijos pequeños el menor de 1 año de edad y adora a los perros pero no quiero que vaya a contraer alguna enfermedad por agarrar perros que comen caca. Ayuda por favor por que si esto continúa tendré que buscarles hogar a los perros.
Por cierto les doy croqueta especial para shitzu la royal canin y están tomando medicamento para copeofagia recomendado por la veterinaria pero no ha funcionado. Ayuda!!!