asfalto, un peligro para las almohadillas de tu perro

El asfalto: el peor enemigo de tu perro en verano

asfalto, un peligro para las almohadillas de tu perro

Pocos son los propietarios que son conscientes de la temperatura que llega a irradiar el asfalto en los días más calurosos de verano. Te sorprenderás pero fácilmente el asfalto puede llegar a alcanzar los 70 grados centígrados de temperatura.

Sabiendo esto, te puedes hacer una ligera idea de cómo puede sufrir un perro al que se le obliga a pasear sobre este infierno.

Los perros tienen en sus almohadillas una piel callosa (exceptuando los cachorros de pocos meses), que le sirven para protegerse de todo tipo de superficies, sin embargo, no deja de ser parte del cuerpo y por tanto es delicada ante superficies extremas como el asfalto. Si nosotros fuéramos toda la vida descalzos, nuestros pies también desarrollarían una piel callosa, aún así sentiríamos en mayor o menor medida las irregularidad del suelo en cada paso que diéramos.

Pues bien, este post está escrito para concienciar sobre el daño que puede hacer un asfalto caliente en las almohadillas de tu perro: quemaduras, úlceras, irritaciones, sangrado… Las almohadillas deben cuidarse desde la prevención y desde el tratamiento en caso de heridas:

  • Evita el asfalto en horas de máximo calor. Los paseos con el perro puedes hacerlos en otro tipo de superficies y si te ves obligad@ a pasear por un tramo de asfalto tienes dos opciones: o comprarle calzado especial o llevarlo en brazos, pero jamás obligarle a pasar sobre el mismo.
  • Pasea con tu perro a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. Es cuando el asfalto ya está algo más fresco y es seguro el paseo del perro.
  • Comprueba si tu perro puede pasear sobre asfalto: la prueba es muy sencilla. Para comprobar que tu perro puede andar sobre el asfalto tan solo tienes que apoyar tu mano sobre el asfalto durante 5 segundos. Si puedes aguantar sin dolor, adelante. Si tienes que retirar la mano antes, mejor esperas.

Cuando tu perro ya se ha quemado:

  • Si notas que tu perro se lame las almohadillas, cojea o están más rojas u oscuras de lo normal, está claro que se han irritado. Si es muy grave tendrás que acudir al veterinario para que te recete algún antibiótico en crema o pomada. Si no es tan grave, procura un baño de agua templada con vinagre y sal. Es importante mantenerlas hidratadas. La vaselina puede ayudar a que se hidrate y se renueve la piel de la almohadilla dañada.

Las almohadillas son muy importantes para nuestros perros. No solo sirven para que pueda caminar más cómodamente sobre cualquier superficie sino que gracias a las almohadillas los perros sudan. Por eso, es fundamental que nunca olvidemos su importante función y, por ende, sus cuidados.

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