Collar antiladridos, ¿sí o no?

Los perros se comunican de muchas formas con sus adoptantes  u otros perros y una de esas maneras es a través de los ladridos.

Ladrar es algo normal y natural en todos los perros, porque es una de sus principales formas de comunicarse pero, muchas veces, cuando el ladrido es excesivo es molesto para otras personas y/ o vecinos.

Por lo tanto, el adoptante se ve obligado a tomar algunas medidas para controlarlos, como los collares antiladridos

No obstante, hay muchas dudas al respecto. ¿Son buenos esos collares?, ¿funcionan en realidad?, ¿hacen daño a los perros?

Vamos a analizar esto en este artículo, adelantándonos a decir que nosotros siempre desaconsejaremos el uso de estos sistemas e insistiremos siempre con la educación.

¿Qué son los collares antiladridos?

Los collares antiladridos son dispositivos que a través de algo desagradable incentiva al perro a callarse.

En Canadá, por ejemplo, los collares antiladridos están totalmente prohibidos.

Los ladridos, como mencionamos, son algo natural, por lo que usar un collar, es callar una conducta inofensiva pero que a algunos no les gusta. 

Este collar es considerado un collar de adiestramiento, el cual puede regularse para emitir vibraciones y/o estímulos eléctricos cada vez que el perro ladra. Lo más común son 6 voltios. 

El collar antiladridos también funciona de forma manual. El adoptante o adiestrador, puede hacer que funcione si el perro hace algo indebido o cuando ladra, que es su uso más común. 

¿Cómo funciona el collar antiladridos para perros?

Los collares tienen una caja electrónica pequeña, la cual tiene el sensor que emite las vibraciones. Este sensor se activa cuando el perro ladra. 

Algunos collares, cuando un perro ladra, le rocían spray, hacen sonidos o vibraciones. Pero los más famosos, por desgracia, son los que emiten descargas eléctricas. 

Aún no comprendemos cómo hay tiendas que se prestan a su venta.

La función del collar es que el perro relacione que al ladrar algo sucede y que la sensación no es agradable. Esto hará que poco a poco deje los ladridos, para evitar el molesto castigo. 

Este collar funciona con batería y de manera automática, generalmente. Por lo tanto, esto ayuda o permite que el perro no ladre cuando se queda solo en casa sin su adoptante. 

Para muchos, este collar es útil cuando se intenta educar a perros que han perdido su audición.

Este collar, gracias a sus vibraciones, ayuda a que el perro que no puede oír esté más atento para enseñarle. 

¿Qué tipos de collares antiladridos existen?

Existen diferentes tipos de collares antiladridos: con pitidos, con vibración y con spray. También los hay con dos tipos juntos.

Por ejemplo: con vibraciones y pitidos en el mismo collar. Asimismo, los hay con las tres, es decir: vibraciones, pitido y spray. 

Los tipos de collares antiladridos son:

  1. Collar Citronela: 

Se trata de un collar antiladridos recomendado para perros pequeños. Los collares que no tienen descarga eléctrica son los más recomendados para evitar los ladridos de un perro; pero en especial para los perros pequeños. 

Este collar de citronela funciona con un spray que emite citronela.

Este collar expulsa un olor fuerte de hierbas. Además de eso, se le suma el olor y sabor a limón. 

Entonces, cada vez que el perro ladra sentirá ese olor y sabor. 

Este collar no es dañino, solo puede ser algo molesto, puesto a que el olor que emite es desagradable para los perros. 

  1. Collar por ultrasonido:

Estos collares detectan ruidos, gracias a que tienen un sensor de sonidos.

Cuando el collar detecta algún ruido, emite un sonido. Sin embargo, ese sonido, solo puede ser escuchado por los perros. 

El collar funciona como una distracción, debido a que en el momento que el perro ladra se emite el sonido y el perro se distrae al escucharlo, entonces, deja de ladrar. 

  1. Collar eléctrico:

Los collares que funcionan con descargas eléctricas no son recomendados para perros pequeños, y las tiendas lo suelen recomendar para perros grandes. Estos collares emiten una pequeña descarga eléctrica cuando el perro ladra. Es importante mencionar que, el voltaje no lastima al perro físicamente. 

Nota: Algunos collares son aptos para perros cachorros o pequeños, pero es importante no usarlos antes de que el perro cumpla los 6 meses de vida. Antes, no.

Además, tampoco deberían usarse en perros pequeñitos como los mini toy. Lo recomendable es que se usen en perros que pesen más de 5 kilos. 

Sea como sea, puede que a nivel físico los dos primeros sean más inofensivos que el tercero, sin embargo, absolutamente todos interfieren a nivel emocional y mental de manera negativa.

collar antiladridos

¿El collar antiladridos es seguro para mi perro?

Los collares que emiten algún pitido o spray no son dañinos a nivel físico, pero aquellos que emiten descargas eléctricas no deberían usarse. 

Los que no emiten descargas, están diseñados o elaborados con el objetivo de provocar que el perro no ladre, sin dañarlos. Normalmente son collares con buenos resultados. 

Es importante mencionar que no hay ningún estudio que indique que un collar antiladridos sea beneficioso para el perro.

Sin embargo, sí los hay que indican que son perjudiciales para su salud.

Recordemos que hay muchos motivos por los cuales el perro puede ladrar y al no tratar el problema que lo causa, desde la raíz, solo hará que las cosas se compliquen. Siempre es mejor buscar otras opciones. 

Nota: El collar es una herramienta que utiliza el castigo como método educativo, debido a que el collar, al ejercer su función, hace que el perro deje de ladrar. 

El collar antiladridos no solo hace su función una vez, sino que dura el tiempo de la conducta del perro.

Por lo tanto, el collar es una herramienta que utiliza el refuerzo negativo, porque su función se mantiene hasta que termina la conducta que se quiere prohibir en el perro. 

Definitivamente, no lo recomendamos en absoluto.

¿El collar antiladridos tiene algunos efectos secundarios? 

Algunos países no permiten o han regulado el uso de los collares antiladridos.

Esto porque según algunos estudios, el bienestar del perro puede verse comprometido. 

  • Intensidad del collar:

Los collares pueden ajustarse, pero hay algunos factores que impiden hacerlo. La humedad, el pelaje del perro o el nivel de grasa. 

Si la intensidad de la respuesta del collar ante la conducta del perro es muy alta, no es bueno. Cuando es así, el collar, en vez de ser algo útil, hará que el perro sienta miedo, o incluso, se ponga agresivo. 

En caso contrario, si la intensidad es baja, puede hacer que el perro se acostumbre a esa sensación y no le haga ningún efecto en su comportamiento.    

  • Si el perro se estresa, no aprende:

Cuando se intenta enseñar al perro algún truco o mejorar alguna conducta, es importante la tranquilidad.

Con el collar antiladridos, no la tendrá, debido a que su uso puede generar estrés en el perro. 

  • Asociaciones incorrectas: 

La finalidad del collar antiladridos es que el perro asocie la conducta con lo que el collar hace, pero podría ocurrir que el estímulo del collar lo haga asociar con otras conductas.

Esto podría generar en el perro mucho miedo y agresividad, incluso, con el mismo adoptante. 

  • Problemas de salud:

Usar el collar puede ser malo para salud del perro, debido a que puede hacer que su frecuencia cardiaca aumente y también el cortisol salival.

Esto podía ocasionar un shock. 

  • Daña el vínculo entre el perro y su adoptante: 

Aunque para muchos el collar es un buen método de enseñanza, el castigo positivo y el refuerzo negativo, puede dañar mucho la relación entre ambos.

De igual manera, hará que quizás el perro logre eliminar la conducta que se quiere erradicar, pero podría presentar otros problemas de conducta.  

  • Frustración y abuso del collar:

Como todo proceso de educación, requiere de mucha paciencia por parte del adoptante, sin embargo, hay momentos en que es inevitable la frustración y eso podría hacer que el adoptante abuse del uso del collar.

¿Por qué los perros ladran? 

  • Soledad y ansiedad:

Los perros, así como las personas, pueden sentir la soledad y una manera de comunicar que no les gusta estar solos, es a través de los ladridos.

Para evitar este tipo de ladrido es recomendable que, cuando el perro tenga que quedarse solo, que seguro será algo que pasará con frecuencia por diferentes motivos como el trabajo, se le deben dejar algunos juguetes que le sirvan de distracción.

Otra opción es tener dos perros, para que juntos se hagan compañía y nunca se sientan solos. 

En este punto también se incluye la ansiedad por separación, debido a que muchos perros están muy acostumbrados a sus adoptantes, y cuando se separan de ellos, sienten ansiedad, la cual viene acompañada con ladridos.

Cuando los perros sienten la ansiedad por separación, su manera de canalizarla es mordiendo objetos y ladrando, entre otras conductas de estrés.

  • Estrés:

Sí, los perros también pueden sufrir de estrés por diferentes motivos.

Por lo tanto, para evitarle esos momentos, es importante que el perro esté tranquilo y se sienta feliz. 

Los adoptantes deben garantizarle al perro una buena calidad de vida.

Esto se logra con mucho cariño, sus paseos, alimento, cuidados de higiene y mucho más. Cuando alguna de sus necesidades no está cubierta, el perro puede sentir estrés.

Otras razones son cuando tienen poco espacio en casa, salen poco y/o frustración. Eso y más pueden provocar que el perro ladre. 

  • Socialización escasa o nula: 

Cuando los perros son cachorros, es importante ayudarlos a socializar con todo lo que les rodea.

Eso incluye estar con otros perros, otras personas que no sean sus dueños y niños.

También es importante que los perros se acostumbren a ciertos sonidos que son comunes como los vehículos, gritos o ruidos de la calle, diferentes sonidos, entre otros. 

Cuando un perro inicia el proceso de socialización correctamente será un perro tranquilo y equilibrado.

De lo contrario, va a querer ladrarle a todo lo que vea, así como a algún objeto, autos y a otras personas. 

  • Mucho entusiasmo:

Así como los perros pueden ladrar por soledad, también lo hacen por sentir entusiasmo. A muchos perros les encanta jugar y eso hace que ladren.

Cuando un perro hace algo que lo hace feliz, ladra; si recibe o hace algo divertido, ladran; y cuando se emocionan al ver a su dueño llegar a casa, también ladran.  

  • Adiestramiento incorrecto:

Muchos adoptantes educan a sus perros para ciertas situaciones y también les enseñan algunos trucos, pero muchas veces, sin querer, se les premian los ladridos y eso hace que ladren mucho más, 

  • Proteger su territorio:

Es normal que muchos perros ladren al escuchar que alguien extraño toca a la puerta de su hogar, sin embargo, si se trata de algún problema de territorialidad, el perro ladrará de forma incontrolable.

En cambio, cuando ladra una o dos veces, es normal que lo haga porque de esa manera le avisa a su adoptante que alguien está. 

Otras causas de los ladridos, son:

  • Vejez.
  • Algunos problemas en su salud.
  • Herencia.
  • Miedo, entre otros.

¿Cómo se puede evitar que un perro ladre sin usar un collar antiladridos?

Muchas personas están a favor del uso de los collares antiladridos, porque no saben las consecuencias emocionales que suponen a un perro o porque, directamente, les da igual.

No obstante, siempre es importante conocer sus pros y sus contras para decidir de la mejor manera.

Por otro lado, para aquellos que prefieren usar otras alternativas menos invasivas para el perro, sí las hay: educar al perro

Es importante recordar que el ladrido es una de las manera en la que el perro se comunica, aun así, hay manera de controlarlos sin que se sea algo molesto o que tenga algunas consecuencias negativas.

Lo más importante es reconocer, qué causa el ladrido y ayudar al perro correctamente. 

Algunas maneras de evitar los ladridos, son:

  • No hacerle caso cuando está ladrando. El perro puede ladrar para llamar la atención de su adoptante. Al ser ignorado, dejará de ladrar. Si el perro ladra y el adoptante acude a su llamado de inmediato, el perro asociará que al aladrar obtiene lo que quiere. 
  • Si el adoptante está cerca o al lado del perro cuando ladra, se le puede corregir con un NO. El No debe ser con autoridad, pero sin ningún tipo de maltrato físico. 

No cabe duda que, muchos adoptantes buscan esta herramienta, los collares antiladridos, pensando que se trata de la solución que estaban buscando para acabar con la conducta molesta de su perro; pero no saben que al final, podría ser peor. 

Para nada se debe considerar al collar antiladridos como la mejor solución de todas ni la más fácil.

Sin duda, su uso podría desencadenar otros problemas que de otra manera se podrían evitar; y al mismo tiempo ayudar al perro en su comportamiento. Siempre con paciencia y amor.

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