perros muy enérgicos

Perros muy enérgicos o hiperactivos

Dálmatas, Beagles, Cockers, Border Collies, Jack Russells, Bóxers, Retrievers y muchas otras razas caninas y mezclas son miembros del club de perros altamente enérgicos.

La mayoría de veces estos perros son etiquetados de destructivos, desordenados, maleducados… y lo que en realidad pasa es que estos perros necesitan sesiones de juego, paseos y un adiestramiento eficaz para derrochar su energía.

Además sus dueños necesitan paciencia, sentido del humor y fortaleza para sobrellevar la infancia y pubertad del cachorro.

La buena noticia es que el adiestramiento y la atención hacen crecer sus frutos con estos perros, que pueden ser excelentes compañeros.

La energía del perro: cuestión de metabolismo

Algunos perros y concretamente algunas razas de perros tienen un metabolismo naturalmente alto que produce altos niveles de energía.

Por ello, estos perros se han utilizado para el pastoreo de ovejas, el seguimiento de carrozas con caballos, la caza de ratones, el rastreo, etc.; todas aquellas tareas que requieren un trabajo árduo.

Pero no solo podemos achacar al metabolismo la cuestión energética: el clima, algunas enfermedades y los niveles nutricionales pueden influir en el metabolismo.

Generalmente los perros de colores oscuros,  aquellos muy peludos y los de hocico corto tendrán menos energía en climas calurosos y húmedos; y los perros de pelo corto pueden ser menos activos en climas fríos.

Los perros con hipotiroidismo serán menos activos en todos los climas a menos que sea tratado con medicamentos que regulen la producción de hormonas de la glándula tiroides.

Cada perro necesita grasa que puede ser convertida en energía rápidamente así como los carbohidratos y proteínas pueden ser almacenadas como energía para ser liberada cuando es necesario. Los perros de trabajo (perros de caza, pastoreo, carreras de trineo, competidores de agility, etc) necesitan de la ingesta de estos tres elementos para aprovechar su máximo potencial.

Canalizando la energía

Hoy en día, los perros pastores, de caza y rastreo no realizan estas actividades para las que fueron desarrolladas y los hemos insertado en nuestro entorno urbano, en donde no tienen más que hacer que dormir y comer.

El problema surge, entonces, porque sus dosis de energía siguen siendo las mismas y no les queda más remedio que descargarlas con lo que tienen al alcance: destrozan plantas, muerden muebles, ladran muy seguido, etc.

El truco, entonces, es canalizar esta energía hacia actividades apropiadas.

Aunque estos perros han sido desarrollados para propósitos específicos, la creatividad de sus dueños pueden sustituirlas por actividades alternativas y estimulantes para mantener una mascota feliz: largas caminatas, trekking en cerros, adiestramiento en obediencia, competencias de agility, trote, etc. pueden ser actividades que satisfacen las necesidades de gasto de energía de un perro hiperactivo.

No es necesario canalizar la energía hacia actividades relativas a la raza.

Los perros con altas dosis de energía tienden a ser buenos en competiciones de obediencia y disfrutan mucho del agilty, deporte canino que les permite correr, escalar, saltar y por sobre todo disfrutar junto a su dueño.

Cualquier cosa que el dueño decida hacer con su perro altamente enérgico, no olvide que la base del control está dado por un adiestramiento temprano, que es una combinación de socialización, enseñanza de algunos comandos, supervisión del acceso a los recursos y juegos. Aquí van algunos consejos:

  1. Dale a tu cachorro oportunidades de explorar diferentes entornos siempre con supervisión, tanto en la casa como en el exterior.
  2. Si no puedes supervisarlo, confínalo en un espacio seguro.
  3. Si trabajas todo el día, puedes conseguir que un vecino, un sobrino o algún conocido que le gusten los perros lo saque a pasear o juegue con él en algún momento del día.
  4. Haz del adiestramiento un juego: puedes llamarlo en el parque y pedirle ejercicios simples a cambio de lanzarle una pelota; escóndete e invita a tu cachorro a buscarte con su poderoso olfato; pídele que te traiga objetos a cambio de un trozo de comida, etc. Esta no solo puede ser una forma de canalizar la energía del cachorro, sino que ayuda a desarrollar un vínculo más fuerte entre tú y tu perro.
  5. Asegúrate que tu perro cuenta con juguetes adecuados: Los juguetes que brindan actividad cuando el perro está solo son muy útiles. El Buster cube, es un cubo de plástico resistente que puede ser rellenado con el alimento seco de tu mascota y que le da trabajo para sacar cada grano. Por otro lado existen los juguetes Kong, que pueden ser rellenados con una mezcla de comida seca y húmeda para que el perro la saque poco a poco. Otros juguetes que hay que tener en cuenta son pelotas, freesbies y juguetes para tironear (como las cuerdas con nudos).
  6. Toma algunas clases de obediencia: el adiestramiento le brinda al perro estimulación física y mental, desarrolla el vínculo amo-perro y permite tener un perro educado que es más agradable llevar a los paseos y vacaciones. Participar en competencias de obediencia y agility te permite mantenerlo en entrenamiento constante y mantener su energía en niveles aceptables.

Perros con mucha energía

Tener un perro integrante de este club puede ser un problema o una alegría. Tú elijes.

Puedes dejar que él mismo decida como gastar la energía (y puede que no siempre escoja lo que tú esperas) o puedes darle la atención y el adiestramiento necesarios para pasar juntos buenos momentos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.